Carta a una vieja maestra

Ahí va la tarea de la 2ª unidad del MOOC «Habilidades para la vida y alfabetización emocional en contextos educativos»: una carta a alguien que marcó nuestras vidas.

Estimada Señorita Mª Jose:

Te escribo esta carta desde la admiración que me produce el recordar a una maestra que fue capaz de marcar mi infancia como tú lo hiciste.

El motivo de esta carta es el de reflexionar acerca de mi trabajo para conseguir dejar en mis alumnos la huella que tú dejaste en mí. Sí, sí… Has leído bien… «En mis alumnos». Porque, como ya estarás imaginando, yo también soy maestro. De Música, conretamente. Conseguí unir mi pasión por la Música con mi pasión por trabajar con niños y hacer de ello mi trabajo. Y me hace muy feliz ir cada mañana a trabajar. Me encanta recibir tanto cariño y tantas sonrisas a todas horas, aunque cada vez veo que los padres valoran menos nuestro trabajo y eso hace que nuestra profesión sea como una enorme balanza con muchas cosas positivas en un lado y otras muchas cosas negativas en el otro.

Dedico muchas horas extraescolares a mejorar mi práctica docente (hago cursos, preparo material, investigo qué hacen otros colegas de profesión para aprender de ellos, comparto mis materiales para que otros se puedan aprovechar de ellos…) y cada día me esfuerzo por hacerlo un poquito mejor. Durante los últimos años creo que he cambiado en el sentido de ser cada vez más capaz de escuchar a los niños y tratarles de forma emocionalmente positiva, pero no sé si llego a calarles tan hondo como tú calabas en nosotros. Ese sería mi sueño como maestro. Calar. Llegar. Emocionar a mis alumnos con cada una de mis explicaciones para que aprendan e interioricen lo que les quiero transmitir.

Y que me recuerden con el mismo cariño con el que yo te recuerdo a ti. Eso sería impagable…