MOOC: «HABILIDADES PARA LA VIDA EN CONTEXTOS EDUCATIVOS».
Unidad 3: Adaptabilidad y optimismo
Tarea 1 – Acciones relacionadas con la adaptabilidad y el optimismo.
ADAPTABILIDAD
Una acción que puede poner a prueba mi adaptabilidad es la de quitar los libros de texto para dar clase de Música.
Tengo recopilados un sinfín de recursos y fichas de creación propia, además de las que puedo ir haciendo semana a semana, que me pueden ayudar a continuar trabajando los contenidos de forma adaptada al nivel e intereses de mis alumnos, por lo que me comprometo a quitar los libros de texto en Primer Ciclo durante el próximo curso. Si consigo dar todos los contenidos de mi programación con fichas y material propio (o adaptado de otros compañeros) y los resultados académicos de los alumnos son mejores que los actuales, sabré que mi aventura ha tenido éxito.
OPTIMISMO
En cuanto al optimismo, la mejor manera de trabajarlo en el aula es desde el refuerzo positivo, premiando siempre los logros de los alumnos y evitando hacer hincapié en lo que han hecho mal. Se trata de hacerles ver que ellos pueden conseguir metas y objetivos (siempre realistas) y que mirando todo con una actitud positiva se trabaja mucho más a gusto y se consiguen más y mejores resultados. Me comprometo a evitar los comentarios negativos hacia los alumnos y a trabajar más desde el refuerzo positivo, así como a insistir en la importancia de dar las gracias, pedir las cosas por favor, etc. Dentro de un tiempo, mediante la observación directa diaria en el aula, me comprometo a reflexionar sobre si el ambiente de trabajo ha mejorado gracias a esta práctica y si la actitud de los niños hacia el trabajo también ha mejorado.
REFLEXIONES SOBRE MIS COMPROMISOS DE CAMBIO (Viernes 16/11/18)
En cuanto a la adaptabilidad, me está resultando, de momento, muy sencillo. La razón es que al dejar de lado esta semana el libro de texto y presentarles únicamente las fichas que he creado para ellos, los conteniddos han estado adaptados a sus necesidades y a sus intereses. Las canciones que he utilizado les han sorprendido agradablemente, así como las actividades que le she propuesto. La novedad les ha gustado, pero, como imaginaréis, lo difícil no es comenzar, sino continuar semana a semana ofreciendo unos contenidos así de llamativos e interesantes. También está la segunda parte de la historia, que es la de crear los contenidos. Los de esta semana los tenía más o menos organizados, pero habrá semanas en las que me toque crear partituras, gráficos, buscar fotos y dibujos para ilustrar tal o cual concepto… Y eso sí que creo que se puede hacer duro mantenerlo semana a semana. La parte buena de todo esto es que para el próximo curso ya tendré el trabajo hecho y sólo necesitaré pulir y mejorar lo que no me guste.
En cuanto al optimismo, quisiera destacar el caso de un niño de 3º de primaria con muy baja autoestima que ha sacado un 9 en el examen escrito. Tuve con él una conversación anterior al examen en la que le animaba a esforzarse e intentarlo con todas sus ganas e interés, y el resultado no nos ha podido satisfacer más a ambos. En el día a día de clase me cuesta callarme los aspectos negativos (estoy acostumbrado a decir lo negativo y lo positivo), pero parec que el ambiente se relaja mucho más cuando no esperan que les vayas a decir cosas negativas. No he tenido tiempo de experimentarlo a fondo porque en una sola sesión con cada grupo no da tiempo a afianzar este aspecto. Una cosa que me da miedo es que al entender que no les vas a regañar por los aspectos negativos, puedan tomarse un poco la cosa a cachondeo.
El tiempo dirá si el cambio merece la pena…
